“La fe es el arte de aferrarse a lo que tu razón aceptó una vez, a pesar de tus cambiantes estados de ánimo.” — C. S. Lewis
¿Has notado que las decisiones importantes de la vida son anunciadas en público? Un grado, un matrimonio, la fusión de una compañía comercial. Sin embargo estos acontecimientos no son tan importantes como el paso de la muerte a la vida que ocurre cuando recibes a Jesucristo como Señor y Salvador.
Este hecho maravilloso no necesariamente está relacionado con tu estado emocional y tus sentimientos. No dudes por eso. Cuando lo confiesas, Cristo te tiene asido y no tu a Él. Confía en que El ya te ha dado la vida eterna y que Su vida fluye a través tuyo.
Recuerda
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Romanos 10:9-10 NVI
El bautismo es tu segunda declaración de fe. Al sumergirte en el agua queda sepultada tu antigua manera de pensar con tus deseos impuros y acciones pecaminosas. ¡Qué día de fiesta! Es una buena oportunidad para compartir de modo visible tu fe en Cristo ante familiares y amigos.
¡Tu eres un discípulo de Cristo! El bautismo es un acto de obediencia y testimonio público de tu nueva vida en Cristo.
Recuerda
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Mateo 28:19
El Espíritu Santo es tu consolador, tu ayudador y tu guía. Cuando aceptaste a Cristo como tu Salvador, el Espíritu Santo vino a morar en ti. Él te capacita para vivir una vida que agrada a Dios.
Es importante que aprendas a ser sensible a Su dirección y permitas que Él te guíe en todas las áreas de tu vida.
Recuerda
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad. Juan 16:13
La vida cristiana no es solitaria. Dios nos creó para vivir en comunidad. Necesitas estar en comunión con otros creyentes que te animen, te corrijan y te ayuden a crecer.
La iglesia es el cuerpo de Cristo, y cada miembro es importante. Busca una iglesia donde se enseñe la Palabra de Dios y donde puedas servir y crecer.
Recuerda
No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Hebreos 10:25
La Biblia es la Palabra de Dios. En ella encontrarás todo lo que necesitas para vivir una vida que agrade a Dios. Estudia la Biblia diariamente, medita en ella y permite que transforme tu vida.
Comienza con los evangelios para conocer más sobre la vida y enseñanzas de Jesús. Luego, explora el resto de las Escrituras.
Recuerda
Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia. 2 Timoteo 3:16
La oración es tu comunicación directa con Dios. No es un ritual religioso, sino una conversación íntima con tu Padre celestial. Habla con Él sobre todo: tus alegrías, tus tristezas, tus necesidades y tus agradecimientos.
Dios quiere escucharte y responder tus oraciones. Desarrolla el hábito de orar constantemente.
Recuerda
Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes. Jeremías 33:3 NVI
La obediencia es la prueba de tu amor por Dios. Cuando le obedeces, demuestras que confías en Él y en Su sabiduría. La obediencia trae bendición a tu vida.
Permite que el Espíritu Santo te ayude a identificar áreas de tu vida donde necesitas obedecer más a Dios.
Recuerda
Si me amáis, guardad mis mandamientos. Juan 14:15
Dar es un acto de adoración y una expresión de gratitud a Dios por Su provisión. El diezmo (10% de tus ingresos) es el mínimo que Dios pide, pero también puedes dar ofrendas adicionales según tu corazón.
Cuando das, reconoces que todo lo que tienes viene de Dios y confías en que Él suplirá todas tus necesidades.
Recuerda
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos. Malaquías 3:10
Compartir las buenas nuevas de Jesucristo no es solo un privilegio, sino una responsabilidad que tienes para con tu Señor. Piensa que con tu sola manera de ser, le irradias un mensaje a la gente.
Si tu conversión es genuina y estás lleno del Espíritu Santo, ya eres un embajador de Jesucristo. No es difícil introducir a Jesús en una conversación si realmente estás convencido de lo que Él ha hecho por ti.
Recuerda
Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos. Hechos 1:8 NVI
Es importante que conozcas las "preciosas" y "grandísimas" promesas de Dios y te apropies de ellas, porque como tu Dador, no fallan. Jesús prometió nunca desampararnos ni dejarnos.
Él utiliza todas las circunstancias de la vida, incluso las malas, para nuestro bien porque su plan es perfecto. Prometió el Señor ser la fuente de nuestra provisión.
Recuerda
Vivimos por fe, no por vista. 2 Corintios 5:7 NVI